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La Triple:
Acatenango – Fuego – Acatenango
Las Tres Cumbres
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Guatemala, 15 de septiembre de 2007 |
He tenido la oportunidad de visitar algunas montañas de Guatemala, en las cuales podemos observar espléndidos paisajes, encantadores y magníficos lugares, así como inolvidables experiencias, aprovechando el feriado del 15 de septiembre, participe en la actividad eco turístico deportiva conocida con el nombre de la Triple, realizar la travesía y el ascenso a las cumbres de los Volcanes de Acatenango y su hermano gemelo El volcán de Fuego, retornando nuevamente a la cima Volcán Acatenango.
El Volcán Acatenango está ubicado en los Municipios de San Miguel Dueñas y Antigua Guatemala, Departamento de Sacatepéquez, y el Municipio de Acatenango, Departamento de Chimaltenango con una altitud de 3,976 msnm, por su altura ocupa el tercer lugar, superado sólo por el Tajumulco y Tacaná.
El volcán de Fuego, está ubicado entre el municipio de Alotenango en jurisdicción de Sacatepéquez y parte del Departamento de Chimaltenango. Tiene una altitud de 3,763 msnm, sin embargo su altura se ha incrementado debido a sus erupciones, fácilmente supera los tres mil ochocientos metros.
La travesía consiste en hacer el recorrido desde el Parcelamiento agrario "La Soledad", en los senderos que conducen entre áreas cultivadas, entre ellos: hortalizas, maíz, verduras, cerca del sendero predominan los cultivos de habas, las vistosas y bellas flores popularmente conocidas con el nombre de "Cartuchos", continuando por un área boscosa, a cierta distancia se encuentran varios descansos o refugios a lo largo de la vereda hacia la cima del volcán, estos descansos tienen algunos nombres muy curiosos, el Conejito, El Conejo, sin embargo, en las cercanías de este descanso, el bosque esta menos habitado de árboles, continuando el paso hacia en la ladera en donde el terreno es mas inclinado, Las Tres Hermanas, incluso la vegetación (pino y pajonales) desaparece en las proximidades del Yepocapa, se continúa hacia la cumbre principal, más conocida con el nombre de "El Plato" dada su apariencia y similitud a un plato, es un cráter cubierto de arena, (en realidad son granos finos de roca volcánica),
Luego de alcanzar la cima del Acatenango, se realiza un descenso hacia el Volcán de Fuego, pasando por la unión de ambos volcanes, es una pequeña meseta conocida con el nombre de "La Horqueta" aproximadamente a 3,300 msnm, en este lugar se puede acampar, continuando el recorrido hacia el Volcán de Fuego, por medidas de seguridad no se llega a su cumbre, la actividad volcánica es impredecible, y sus erupciones son impresionantes, después se regresa nuevamente a "La Horqueta" y ascenso a la cima del Acatenango, continuando hacia "La Soledad", en donde culmina el viaje.
De todo expresado anteriormente, se puede encontrar mayor información en muchas fuentes bibliográficas, Internet, etc., pero lo que no encontrarán es lo a continuación intentaré relatar en unos cuantos párrafos.
No obstante de haber participado en otras disciplinas deportivas, en el año 2004, principie ha realizar ascensos a los volcanes de Guatemala, sólo en el montañismo, he tenido la oportunidad de experimentar, dada las circunstancias, las vicisitudes y contratiempos, incluso miedo y angustia, pero también inspiración y certeza. Este viaje no fue la excepción.
La Escuela de Montañismo K´ashem, organizó un viaje para la actividad denominada La Triple, en la que participaron aproximadamente 50 personas de diferentes edades, entre ellas, niños (as), adolescentes, jóvenes y los que ya somos tan jóvenes, emprendimos el viaje día sábado 15 de septiembre, hacia los volcanes Acatenango y Fuego, a raíz de recientes acontecimientos de la inseguridad que no ha dado tregua y agobia a toda Guatemala, nos acompañaron seis elementos de la Policía Nacional Civil, ninguna precaución esta de más.
Después de pasar por la Ciudad de Antigua Guatemala, llegamos a San Miguel Dueñas, en ese momento, el desfile con motivo a los festejos del día de la Independencia, en el que participaron los alumnos de los diferentes establecimientos de educación, dieron una pequeña pausa a nuestro viaje, sin embargo, aproveche para captar algunas imágenes del desfile, a la vez fue nostálgico, ya que me recordó aquellos tiempos, en el que alguna vez nos toco desfilar, posteriormente el recorrido desfile se desvió de la calle principal, dejando la vía libre para continuar este inolvidable viaje.
Superando las once horas de la mañana del sábado, iniciamos la caminata desde "La Soledad", se hizo una organización de grupos, quedando de último, dos grupos integrantes de las expedición que irán a México y Ecuador, por cierto, esta la primer actividad colectiva para los entrenamientos.
Todo transcurrió con normalidad, realizando reagrupamientos, haciendo comentarios, contados historias, entre sonrisas, bromas, etc., como peregrinos todos se trasladaron hasta llegar al Yepocapa, dadas las condiciones del clima, predominando la presencia de viento muy fuerte, y un descenso de la temperatura, aproximadamente menos de unos cinco grados, sin llegar a cero grados, se continuó la marcha hacia la cumbre del Acatenango, siguiendo el sendero conocido con el nombre de "La Maldita".
El frío, el cansancio, la fatiga, empezó a mermar el ánimo de la mayoría, pero eso sólo era el principio, antes de llegar a la cumbre del Acatenango, llamado simplemente con el nombre de "El Plato", nos vimos obligados a realizar un reagrupamiento, esperando a que los últimos compañeros (as) se reincorporaran, sin embargo el ocaso no perdonó, con la complicidad del viento y la neblina, el sol se oculto en el horizonte, y esa vacante fue cubierta una tímida luna (entre luna nueva y cuarto creciente), que se escondía constantemente, como alguien no desea ser visto, a pesar de estar abrigados, empezamos a perder calor corporal, llegando al punto de templar de frío, ansiosos a que los últimos compañeros se incorporaran al grupo y poder continuar, intentando desafiar las inclemencias del clima.
A lo lejos se escucho la voz de Edgar Rivera, el guía que venia cerrando, señal que ya todos estaban listos para continuar la marcha, algunos habían permanecido de pie o sentados en la pendiente muy inclinada, de cualquier forma es demasiado incomodo, sin percatarme, me había separado de mi grupo – por haber iniciado el entrenamiento colectivo, era menester estar integrado en los últimos - y me encontraba muy adelante, cerca de Roberto de León, (minutos después el destino dividiría a los participantes en dos grupos) aparentemente el clima había mejorado, se podían apreciar las luces de las poblaciones aledañas, como analogía de las computadoras – para los informáticos –, sólo se trataba un Screensavers (Protector de Pantalla), fuimos sorprendidos al llegar a "El Plato", recibidos y abatidos por un implacable viento, varias veces me impidió continuar el paso, casi no había visibilidad, el rugir del viento ahogaba nuestras voces, apenas podíamos balbucear, por un breve tiempo, literalmente las tinieblas nos abrazaron, como una pequeña lección de humildad y de esa forma la montaña sólo le permitió a un pequeño grupo montañistas continuar hacia "La Horqueta". A los demás, la montaña les negó el paso, imponiéndoles una cruel penitencia.
Camino en dirección sur hacia "La Horqueta", el viento aún era demasiado intenso, no había un lugar para buscar refugio, hicimos un reagrupamiento, a la espera que los demás nos alcanzaran, infructuosamente hicimos algunas señales con las linternas para que los demás nos siguieran, la neblina, cual esponja con el agua absorbía nuestras señales, intentamos comunicarnos con los demás, por medio de radios, teléfono celular, sin obtener alguna respuesta, durante casi una hora de espera, se tomó la dedición de avanzar a hacia "La Horqueta".
Ignorábamos que los demás habían perdido el rumbo en la cima del Volcán Acatenango, hay varios senderos, muchos no sabían a donde ir, perdieron visibilidad por la densidad de la neblina, y probablemente se sintieron frustrados y la mayoría fueron presas del frío, aunque yo no lo presencie, se que algunos, el viento ahogo sus lágrimas y el aliento se les hizo un nudo en la garganta, quizá se arrepintieron en ese momento de haber realizado ese viaje, en silencio más de alguien lloró.
Pero el pequeño grupo que obtuvimos luz verde para ir hacia a "La Horqueta", la montaña no nos facilitó la tarea, había escasa visibilidad, y por tratar de bordear varios precipicios, sin tener conciencia de nuestra ubicación, nos desviamos aproximadamente un kilómetro de la ruta hacia "La Horqueta", cerca de la once de la noche, se despejo el horizonte apreciando el cosmos, quizá fue la contestación de alguna profunda oración, no se de quien haya provenido, quizás de los mismos compañeros montañistas o algún familiar, estoy muy agradecido por acordarse de nosotros realmente nos ayudo bastante, y pude divisar el Volcán de Fuego, cosa extraña, ese volcán estaba a mi izquierda, cuando se desciende del Volcán Acatenango hacia La Horqueta, el Volcán de Fuego se encuentra en frente, es decir hacia el Sur, señal inequívoca, que estábamos en una nueva ruta, un montañista no se pierde, cuando se desvía de la ruta establecida, se dice que esta en busca nuevos senderos.
Alerté a Roberto de León, y emprendimos la búsqueda de senderos que nos condujeran hacia "La Horqueta", me adelante y logré localizar "La Horqueta" lugar donde haríamos nuestro campamento, luego regrese en dirección al grupo que se había quedado muy rezagado, nuevamente emprendimos nuestros pasos hacia la "La Horqueta", llegamos alrededor de las once y media de la noche, posteriormente armamos las carpas, sin embargo mi carpa no supero la prueba, el viento aún en "La Horqueta" era muy fuerte y quebró las varias de la carpa, pese al cansancio, nuestro ánimo no decayó, preparamos la tradicional cena y el famoso té y en la tertulia nos dieron la una y media de la madrugada, aunque el viento era helado, no fue difícil conciliar el sueño
Después de las seis de la mañana del domingo, emprendimos nuestros pasos hacia el Volcán de Fuego, del pequeño grupo, algunos optaron por quedarse en el campamento, sin embargo, nos acompañaros tres personas que ya estaban en "La Horqueta", ellos habían llegado a eso de las seis de la tarde del sábado, uno de ellos, es amigo de Roberto, no me recuerdo de su nombre, sólo de su apellido, creo que es Asturias, siguiendo el sendero hacia el Camellón, muy cerca de la cumbre del Volcán de Fuego.
El horizonte estaba despejado, captamos algunas imágenes, las vistas son impresionantes, realizamos nuestros actos de cumbre, en silencio una pequeña oración, y retornamos a "La Horqueta", levantar campamento, tras despedirnos de los tres montañistas que continuarían su camino en senderos diferentes al nuestro, cuesta arriba nos trasladamos hacia la cima del Acatenango, previo intentamos desde el Volcán de Fuego, hacer contacto con los demás que se habían quedado en el Acatenango con una inexistente comunicación, ni el radio, ni con los teléfonos celulares fue posible.
Casi dos horas y media nos hicimos desde "La Horqueta" para llegar a la cima del Volcán Acatenango, aprovechamos para hacer la Oración de Cumbre, agradeciendo a Dios por permitirnos esta indescriptible experiencia, después del Yepocapa, hacia la Soledad, Roberto logró comunicación vía radio con en el resto del grupo, al fin obtuvimos noticias. Cerca de las tres y media de la tarde, llegamos a La Soledad, finalmente el grupo que había sido dividido en el Acatenango, estaba integrado en su totalidad. Salvo el cansancio, músculos adoloridos, todos se encontraban bien.
En este viaje aprendí que no debe usar la expresión "Conquista de la Cumbre". Si bien el diccionario señala el significado de la palabra conquista, y cito: "Ganar, conseguir algo, generalmente con esfuerzo, habilidad o venciendo algunas dificultades". También significa; "Ganar, mediante operación de guerra, un territorio, población." Porque alcanzar la cumbre, no se trata de vencer a un enemigo, porque la competencia no es contra un adversario, es consigo mismo, es con que actitud voy a alcanzar la cima, pero más importante aún, es contar con la guía, bendición y protección de Dios.
Sin importar si alcanzaron o no Las Tres Cumbres – sólo por el hecho de haber intentado este viaje – La Triple –, quiero compartir unas frases que leí hace algún tiempo, y cito:
"Ten la suficiente felicidad que te haga dulce, los suficientes tropiezos que te hagan fuerte, la suficiente tristeza que te haga humano y la suficiente esperanza que te haga feliz."
Como una forma de simpatía y buena voluntad, para animar a los que participaron en este viaje, hay en nuestro interior: "Alguien capaz de escuchar el silencio de su corazón, de aceptar las derrotas sin dejarse abatir por ellas y de alimentar la esperanza en medio del cansancio y el desaliento."
No obstante que las condiciones climáticas fueron adversas, doy gracias a Dios por permitirnos esta experiencia fuera de lo común. No se quien es el autor, pero a continuación transcribo esta hermosa oración.
Oración de Cumbre.
Señor de las cumbres, mi Señor de las montañas
Frente al cielo inmenso, escabel de tus pies
Yo digo mi oración encendida
Hazme un ser ávido de altura y plenitud
Recio como estos picachos altivos
Amigo del silencio, contemplador de estrellas
Hazme generoso, que no me quede en la cumbre
Que baje iluminado lleno de tu verdad
Y ayude en el valle a mis hermanos
Dame un corazón grande como el horizonte
Indómito para la injusticia y la mentira
Sediento de infinito, que solo en ti se sacié.
Amén.
Que Dios nos bendiga hoy y siempre.
Hasta la próxima cumbre
Blagmiro Contreras
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